Design a site like this with WordPress.com
Get started

Miss Mundo 1955

Por Julio Rodríguez Matute

UN SUEÑO MÁS GRANDE.-

                En 1955, los organizadores del concurso Miss Universo, dueños también del Miss USA, y quienes le estaban enviando a la primera finalista de su concurso nacional americano al Miss Mundo de Morley, se comunicaron con él para ofrecerle los derechos de Miss Inglaterra para Miss Universo. Esto en vista de que los directores de Butlin´s, quienes habían adquirido los derechos en 1952, habían quedado mal y no habían enviado a la representante británica en los últimos dos años. Morley aceptó encantado!.

                A pesar de que tenía el convenio con Morecambe y el Sunday Dispatch para que la representante británica para el Miss Mundo fuese electa por ellos y no estar relacionado directamente en la selección de la representante de su país para su concurso mundial, en 1952 Morley había creado el concurso de Miss Inglaterra para enviar a la candidata inglesa al Miss Europa. Él mismo había viajado junto a su reina al concurso continental, logrando contactos con directores de otros países europeos que luego enviarían representantes a su certamen. Los eventos de belleza se hacían cada vez más populares en el Reino Unido y con los nuevos derechos de Miss Universo, esto haría que muchas más jovencitas se interesaran en participar buscando el sueño de llegar a Hollywood. A su vez, esto generaría ingresos extras a la firma Mecca Dancing, quienes seguirían organizando preliminares en sus salones de baile por toda Inglaterra.

                Eric Douglas Morley tenía sueños más grandes y estaba decidido a hacer crecer su concurso de Miss Mundo y hacer de éste un evento mucho más importante a nivel global. Ese año de 1955, Morley logró que una compañía de autos donara como premio a la ganadora un auto deportivo descapotable valorado en Mil libras esterlinas, un dineral para la época, por lo que seguramente más y más países se interesarían en unirse a su certamen. Además, logró contar con un grupo de asesores a nivel diplomático, personajes influyentes, para conseguir contactos en Embajadas y así formalizar invitaciones a nuevos países para que enviaran una representante al Miss Mundo. A Morley le llamó poderosamente la  atención que, hasta los momentos, la Unión Soviética no había estado representada ni en el Miss Europa ni en el Miss Universo, y él quería tener esa primicia!!. Uno de sus contactos, el Mayor del ejército Neville Willing visitó la Embajada soviética en Londres para hacer la invitación formal para que una candidata rusa pudiera estar presente en el concurso de Miss Mundo 1955. Los diplomáticos soviéticos del área cultural se interesaron en un principio en la idea, hicieron muchas preguntas tales como por cuánto tiempo tendría que estar la representante en Londres, si era obligatorio el uso de traje de baño y cómo y quiénes serían los encargados de hacer la elección. Sin embargo, al enterarse que debían costear los gastos de traslado aéreo de una representante rusa desde Moscú a Londres, desecharon la invitación y la negociación no llegó a feliz término.

                Después de elegir a la primera Miss Inglaterra para Miss Universo y para obtener nuevas ideas y nuevas relaciones con otros directores en otros países, Morley tomó un avión rumbo a Long Beach, California, donde se celebraba el concurso internacional americano, acompañando a la flamante reina de belleza inglesa, Margaret Rowe. Morley quería ver con sus propios ojos cómo los norteamericanos organizaban su concurso universal y de qué manera podría él copiar o mejorar sus ideas para beneficio de su concurso de Miss Mundo.

                Lo primero que notó fue una similitud, a pesar de ser “Director Nacional” no se le permitió hospedarse en el mismo hotel de su candidata, cosa que entendió perfectamente. Pero se dio cuenta que la seguridad en torno a las chicas era un tanto exagerada, tanto que las Misses se sentían como en una cárcel!!. Hasta las llamadas telefónicas eran interceptadas y tenían que ser aprobadas por los directivos de Miss Universo antes de ser atendidas por alguna concursante. De hecho, a Morley le costó mucho trabajo acercarse, ver o hablar con su propia candidata!!. Y cuando lo lograba, tenía que ser con la presencia de la chaperona, una abuela norteamericana de pocos amigos. Las concursantes acudían a un buen número de eventos sociales, donde se invitaba al jurado calificador y eran evaluadas en su comportamiento social. Era tanta la presión que una noche, la Miss Inglaterra quiso renunciar y regresar a Londres!. Morley la aconsejó, logrando calmarla, y le dijo que el exceso de seguridad se debía a que las jóvenes tenían que ser protegidas, sobre todo de hombres que buscaban aprovecharse de ellas. Morley, en su libro autobiográfico publicado en 1967, cuenta que una noche, en su hotel de Long Beach y en donde se hospedaban algunas concursantes, él había dejado la ventana abierta de su habitación del segundo piso mientras dormía y que, en la madrugada, un hombre entró por la ventana creyendo que la habitación pertenecía a una de las Misses. La policía, que resguardaba el lobby y el quinto piso del hotel, donde estaban las candidatas, no se dieron cuenta del incidente hasta que el organizador inglés dio la alarma, aunque el intruso logró escapar sin rastro alguno.

                Morley aprendió mucho de su viaje al Miss Universo y, viendo como era coronada la ganadora universal por la reina saliente, decidió que este año la ganadora del Miss Mundo también recibiría una corona que sería entregada por su antecesora. Otra de las cosas que vio y tomó en cuenta para su propio concurso, era la publicación del programa de recuerdo del concurso, una revista con fotografías de todas las concursantes y la historia del concurso. Entre otras novedades, Morley decidió también que parte de las ganancias del concurso serían destinadas a obras de caridad y así sería mucho más llamativa la idea para que los países quisieran tomar parte en el evento.

                Aprovechando su estadía en Long Beach, Morley invitó a las candidatas de Venezuela, Honduras, Cuba, Argentina y Alaska a que fueran a Londres a participar en el Miss Mundo y logró los contactos correspondientes para hacer formal invitación a sus directores. El premio de dinero en efectivo, además de un auto convertible, iba a atraer con seguridad la participación de nuevos países, sobre todo de Latinoamérica.

                Morley conoció en Long Beach a Bob Russell quien era un muy reconocido Productor profesional y que trabajaba para el concurso de Miss Universo. Sin escatimar costos y en su afán de mejorar su concurso mundial, Morley le ofreció para que produjera su evento de Miss Mundo ese mismo año. Por suerte, Russell no cobraría honorarios, unicamente sus  gastos de estadía y avión, ya que Morley había decidido que parte de las ganancias del concurso serían destinadas a la caridad.

EVENTOS NACIONALES.-

                Como ya era costumbre, el certamen “National Bathing Beauty Contest” donde se escogía a Miss Gran Bretaña para el Miss Mundo, se celebró en el estadio nacional de Morecambe el 5 de Septiembre, con la participación de 43 candidatas. Y fue precisamente la última, la número 43, la rubia Jennifer Chimes de 21 años, 165 cm de estatura, medidas 89-58-89, de Portland Place, Leamington, quien obtuvo el título y las Mil libras esterlinas de premio por parte del diario Sunday Dispatch. Jennifer estaba casada con Frank Chimes, de 32 años, desde 1950 y tenía dos hijos Martin, de 3 años y medio, y Julie de 1. De hecho, su esposo fue el de la idea de que ella participara estando de vacaciones en Morecambe y por eso ella fue la última concursante en inscribirse. Morley no estaba muy contento con que participaran mujeres casadas en estos certámenes y no entendía como sus maridos permitían que ellas concursaran. Definitivamente estaba decidido a cambiar las reglas para impedir que participaran señoras, pero por ciertas presiones no pudo lograr hacer el cambio en el reglamento hasta los años 60s.

                Mientras Italia elegía en Septiembre a la siciliana Franca Incorvaia de Palermo como su representante al Miss Mundo y en Francia el Comité Francés de la Elegancia escogía a la modelo parisina Gisele Thierry como su abanderada, otras llegarían al concurso por mera casualidad.

                Fue el caso de la australiana Beverley Prowse, de 23 años, nacida en Towoomba, Queensland pero residente en el suburbio de South Yarra en Melbourne. Ella había sido “Miss Victoria” en su país en 1954 y durante unas vacaciones en Londres, vio el anuncio de un periódico londinense donde buscaban candidatas para un evento local de bellezas en traje de baño. Ella se inscribió y ganó. Como era australiana, la invitaron a participar en el Miss Mundo y ella aceptó. Decidió permanecer en Londres y buscó trabajo como modelo en la capital inglesa mientras llegaba la fecha del concurso.

                Mientras unas soñaban con entrar al concurso, otras no estaban muy interesadas en competir. Miss Noruega, Solveig Borstad no quiso participar en Miss Mundo; lo mismo ocurrió con Miss Turquía, Suna Soley que desistió de ir a Londres después de haber quedado primera finalista en el recién concluido certamen de Miss Europa.

                El periódico The Advertiser de Hawaii recibió la invitación de Morley para enviar por vez primera a una representante de este territorio al Miss Mundo. En aquella época, Hawaii aún no era un estado de la unión americana y a la Miss Hawaii de turno, Barbara Mamo Vieira le encantó la idea de participar. Recién llegaba de competir en el concurso Miss América logrando las distinciones de Mejor en Traje de Baño y Miss Amistad y quería ir por más. Sin embargo, un pasaje aéreo desde Honolulú costaba nada menos y nada más que USD 1050,80. El diario publicó varias veces anuncios buscando posibles patrocinadores para la Miss Hawaii, siendo la fecha límite de llegada a Londres el día 14 de Octubre, pero lamentablemente no se logró su participación en el Miss Mundo. Algo similar ocurrió en Alaska, territorio que tampoco era un estado de los Estados Unidos en aquel momento. Morley envió invitación a la Cámara de Comercio de Alaska, que era la responsable del concurso de belleza local para que enviaran a la reina titular, Lorna Mae Margaret McLeod a Londres. Sin embargo, rechazaron la invitación por no tener como costear los gastos de traslado a la orbe inglesa.

                Debido al golpe de estado de Septiembre de 1955 y por la consecuente crisis económica, no pudo acudir a Londres la Miss Argentina, Hilda Isabel Sarli Gorrindo de 26 años de Concordia, Entre Ríos ; y en Brasil descartaron la posibilidad de enviar a una representante por el mismo tema económico.

                Por otro lado, Miss Egipto 1954, Iolanda Cristina Gigliotti, de origen italiano nacida en El Cairo, de 22 años y a quien le correspondía representar a su país en el Miss Mundo 1955, no fue enviada a Londres a pesar de haber sido esperada hasta último momento, esto debido a los roces políticos entre el Reino Unido y Egipto por el tema del Canal de Suez. Por el mismo motivo tampoco viajó a la capital británica quien ostentaba el título de Miss Mundo, la egipcia Antigone Constanda. Iolanda posteriormente adoptó el nombre artístico de Dalila, fue cantante y reconocida actriz de cine y falleció en 1987 a los 54 años tras cometer suicidio, ingiriendo una sobredosis de pastillas para dormir.

               En Finlandia, por razones desconocidas, no enviarían a la Miss Suomi titular, Inga-Britt Soderberg, siendo sustituida por su Primera Finalista, Mirva Orvakki Arvinen.

                En Venezuela, la beldad criolla Carmen Susana Duijm Zubillaga recién llegaba a Caracas de haber logrado para el país la primera clasificación en la historia como semifinalista en el Miss Universo. Habló con los organizadores del Miss Venezuela acerca de la posibilidad de asistir al Miss Mundo gracias a la invitación de Morley, pero Reinaldo Espinoza Hernández, periodista, musicólogo y flamante director del Miss Venezuela en esa época, decidió no apoyarla debido a los costos que incurría enviarla a Londres. Sin embargo, Susana estaba decidida, el pasaje costaba Bs. 3326,50 y Susana comenzó a hacer numerosos comerciales para conseguir esa suma de dinero. Finalmente, con la ayuda de la señora Lola Alfaro de Gutiérrez, esposa del Ministro de Sanidad de la época, Susana consiguió su pasaje aéreo y algunos dólares para gastos y con vestidos prestados viajó sin mucha expectativa a la capital británica.             

LLEGADA A LONDRES.-

                El concurso de Miss Mundo 1955 reuniría a un número récord de 23 países participantes, siete más que el año anterior. Estarían debutando seis naciones: Australia, Austria, Cuba, Honduras, Islandia y Venezuela. La llegada de las concursantes estaba pautada para entre los días 12 y 14 de Octubre y la final, que antes se hacía un lunes, ahora sería el jueves 20 de ese mismo mes.

                La representante de Estados Unidos, Margaret Anne Haywood, Primera Finalista del Miss USA, hizo presentaciones previas en radio y televisión en Chicago y Nueva York antes de partir el día martes 11 de Octubre rumbo a la Gran Bretaña.

                La venezolana Susana Duijm viajó el domingo 9 de Octubre a la capital británica por Air France, un vuelo que hacía escala en las Islas Azores, en Lisboa y en París, llegando finalmente el lunes 10 de Octubre a Londres.

                Al llegar al aeropuerto de Londres, a las 5 y 30 de la tarde de aquel lunes, la bella Susana, como prefería ser llamada, se encontró íngrima y sola. Nadie la estaba esperando!!. Lloró desconsolada hasta que la vio un reportero del diario Daily Sketch. En su poco inglés, Susana explicó lo que le estaba pasando y el caballero gentilmente la “adoptó” y la llevó al periódico, le hicieron fotos en traje de baño y al día siguiente apareció en portada la foto de ella, con la leyenda “Perdida belleza latinoamericana en la bruma de Londres”. Ese mismo día la llevaron a un hotel discreto en el centro de la ciudad y la sacaron a pasear. El Director del diario se comunicó con Eric Morley y éste no entendía la situación. ¿Qué hacía Miss Venezuela en Londres si no habían confirmado su presencia?. Al filo de la medianoche, después del paseo, Susana llegó de regreso al hotel, donde se encontró con Eric Morley, quien la esperaba furibundo. ¿Qué hace usted aquí? le preguntó Morley. Susana, en su medio inglés, pudo explicarle que había enviado un telegrama confirmando su llegada a Londres, pero el dichoso telegrama nunca llegó a manos del organizador británico. Resulta que Susana le había dado un dinero a un señor que siempre estaba en la plaza Bolívar (Caracas), para que enviara un cablegrama avisando su fecha de llegada, pero como que se agarró los reales y nunca lo hizo.

                Morley le dijo que el concurso iniciaba oficialmente el día 14 de Octubre y que ella había llegado cuatro días antes por lo que no podía atenderla. Al día siguiente, la Duijm montó un drama ante el Director del periódico Daily Sketch y éste prometió ayudarla con los gastos. Le dio una partida de 13 libras esterlinas diarias para sus comidas y envió a una periodista para que la atendiera y la sacara a conocer la ciudad. A cambio, Susana debía acceder a ser fotografiada y saldría retratada todos los días en la portada del matutino. Una de las más recordadas fue la fotografía donde salía rodeada de marines soviéticos en una taberna de Portsmouth.

                Morley, muy molesto al verla dos días consecutivos como portada de dicho periódico, la llamó para explicarle que no podía seguir saliendo en ese diario pues era la competencia directa de su principal patrocinador, el Sunday Dispatch y que corría el riesgo de ser descalificada. Pero Susana, con su carácter irreverente le contestó “Yo me vine sola a Londres, estoy pagando mi hotel, mis gastos. Cuando empiece el concurso yo dejaré de salir. Mientras tanto, yo hago con mi vida lo que me dé la gana” poniendo fin a la conversación. Y así fue, Susana siguió apareciendo en el Daily Sketch los días siguientes y ya estaba siendo reconocida por el público londinense. El viernes 14 se muda al hotel Howard, hospedaje oficial del concurso.

CANDIDATAS

NO COMPITIERON

                Entre los días 12 y 14 de Octubre llegaron las representantes de Estados Unidos (Margaret Anne Haywood), Israel (Miriam Kotler), Dinamarca (Karin Palm-Rasmussen), Finlandia (Mirva Orvakki Arvinen), Suecia (Anita Åstrand), Holanda (Angelina Kalkhoven), Islandia (Arna Hjorleifsdóttir), Irlanda (Evelyn Foley), Francia (Gisele Thierry), Monte Carlo (Josette Travers), Bélgica (Rosette Ghislain), Honduras (Pastora Pagán Valenzuela) y Cuba (Gilda Marín), uniéndose a ellas la Miss Gran Bretaña (Jennifer Chimes) y la Miss Australia (Beverley Prowse). Morley obsequió a cada una de ellas un ejemplar del “program book” en el coctel de bienvenida.

                El día sábado 15 llegaron dos candidatas más, Miss Italia (Franca Incorvaia) y Miss Ceilán (Viola Sita Gunaratne). Ese día, a las 6 de la tarde, se celebró la acostumbrada Presentación a la Prensa en las instalaciones del Lyceum Ballroom, donde las 18 concursantes que hasta ese momento habían llegado, se mostraron a los medios de comunicación en trajes de baño. Ese mismo día se informó que debido a las hostilidades entre el Reino Unido y Egipto, la representante de ese país no tomaría parte en el concurso de ese año.

                El domingo 16 de Octubre arribaron a Londres Miss Grecia (Tzoulia “Julia” Georgia Coumoundourou) y Miss Austria (Felicitas Von Goebel). Las candidatas pasaron ese domingo recorriendo parques emblemáticos, museos y plazas, y por la noche, tuvieron una elegante cena en el Stork Club de Streathem-Hill. Ese domingo Morley recibió un telegrama donde le informaban que Miss Suiza, Claude Ivry, de 23 años, de Zurich, no llegaría al concurso por un imprevisto de última hora. Pero aún faltaba una candidata por llegar. Miss Alemania no aparecía por ningún lado y Morley ni siquiera había recibido su identidad. Los directores del Miss Alemania se excusaron de que no podrían enviar a su concursante y Morley, a última hora, logró conseguir una representante teutona. Se trataba de Heidi Beate Kruger, quien había sido Miss Alemania 1953 con 16 años de edad en un evento paralelo al Miss Alemania original, organizado por un periódico de Hamburgo. Ya con 18 había tratado de competir en el Miss Europa pero no había sido aceptada porque ya estaba inscrita la Miss Alemania original. Sedienta de representar a su país a nivel internacional, la ahora rubia candidata aceptó enseguida la invitación de Morley y voló inmediatamente a Londres, siendo ella la última candidata en arribar a la capital británica.

                El lunes 17 de Octubre las Misses vieron el cambio de guardia en el Palacio de Buckingham, almorzaron en el Café de París invitadas por el Club de la Prensa y posteriormente volvieron a posar en trajes de baño y en trajes típicos. El de Susana era un traje de llanera blanco, con sandalias guajiras y sombrero llanero, el mismo que había llevado a Long Beach.

                Al día siguiente, las candidatas visitaron a los diputados en la Cámara de los Comunes y asistieron a otra elegante cena en un local rimbombante de la ciudad, como casi todas las noches. En uno de estos eventos de la “socialité” inglesa, la Miss Venezuela se encontraba fumando, cuando repentinamente anunciaron la presencia de la Reina Elizabeth II y la venezolana debió tragarse la bocanada de humo por respeto a su majestad la reina!. El miércoles 19, las beldades visitaron por primera vez el Lyceum Ballroom de Londres y se entregaron el día entero a los ensayos. En la prensa se mencionaban como favoritas a las representantes de Australia, Francia y Estados Unidos.

ASÍ FUE EL MISS MUNDO 1955.-

                El norteamericano Bob Russell había llegado a Londres días antes para encargarse de la entera producción del espectáculo. Entre sus solicitudes, estaba el contratar a una orquesta de 36 personas, mucho más grande que la de 16 ó 20 miembros que tenía Morley en años anteriores. El concurso de este año duraría 3 horas en lugar de la hora y media acostumbrada e incluiría numerosos intermedios musicales, en los cuales el propio Bob Russell, quien sería además el Maestro de Ceremonias, cantaría.

                El concurso, una vez más, fue auspiciado por Mecca Dancing y el diario Sunday Dispatch. La noche del jueves 20 de Octubre de aquel año, hubo cambios en el Lyceum Ballroom donde acostumbradamente se celebraba el evento. Este año se encontraba adornado con las banderas de los países participantes. El teatro fue modificado y ahora  se había convertido en un escenario que giraba y que incluía escaleras, siendo una grata novedad para el público asistente y para la prensa allí apostada. La mesa del jurado fue colocada al lado derecho del escenario junto con el auto descapotable rojo que obtendría la ganadora como premio. Se eliminaron los pedestales de las participantes y, a lo largo de la pasarela, se colocaron letreros con los nombres de los países participantes justo donde se pararía cada una de las representantes de la belleza mundial. Por primera vez habría un trono y la nueva reina recibiría no solo una corona sino también una capa real.

                La apertura del evento fue a las 8 de la noche en punto, con los acordes de clarines por parte de la banda femenina de los bomberos de Londres. Aparecieron las 21 concursantes en traje de baño sobre las escaleras del escenario, cubriéndose con una fina capa bordada en tonalidades oscuras. Fueron presentadas individualmente y, por primera vez en la historia, en orden alfabético. En este desfile, Miss Estados Unidos decidió llevar medias pantys azules transparentes para llamar la atención del jurado. Luego de la presentación individual, volvían a colocarse la capa y pasaban a la prueba del micrófono, donde cada participante era entrevistada por Bob Russell. En su respuesta, Miss Alemania logró la subestimación de la noche cuando dijo: “En el pasado, Alemania ha tenido algunos malentendidos con Inglaterra”… En este segmento, la representante de Estados Unidos quiso nuevamente sobresalir al anunciar publicamente al Director de Mecca Dancing como el nuevo Embajador Honorario de Arkansas. Por su parte, Miss Venezuela se puso nerviosa y no supo que contestar en la primera pregunta. Luego juntó las manos frente a su cara y comenzó a reír a carcajadas, sacudiendo su cabeza y haciendo tintinear sus aretes, rompiendo el hielo en esta embarazosa situación.

                Posteriormente se hizo la presentación del jurado, compuesto por nueve personalidades: El Sr. Gerald Kelly, exPresidente de la Academia Real de Arte Británica; el diseñador británico Hardy Amies, costurero de la Reina Elizabeth II; dos actrices de cine, la norteamericana Gloria Swanson y la británica Hermione Gingold; el productor de teatro británico y reconocido pianista Jack Hylton; el actor norteamericano Steve Cochran; Claude Berr del Comité de Miss Europa; una dama de la alta sociedad, la señora Smith Crighton y, como siempre, Charles Eade del diario Sunday Dispatch como Chairman y Presidente del Jurado.

                Luego de un intermedio musical por parte de Bob Russell, se presentaron individualmente las 21 candidatas en trajes de gala, curiosamente casi todos blancos, con excepción del de Miss Ceilán. Nuevamente hubo un intermedio musical por parte de la orquesta y la venezolana Susana Duijm, quien pensaba que no tenía ningún chance de avanzar en el concurso, decidió sentarse en primera fila para disfrutar de la agradable música de la orquesta. De pronto, una chaperona la haló del brazo y le dijo que tenía que ir a camerinos a ponerse su traje de baño nuevamente. Sorprendida, Susana obedeció y minutos más tarde, el jurado anunció a las 8 semifinalistas. Ellas eran Miss Australia, Miss Austria, Miss Cuba, Miss Francia, Miss Grecia, Miss Suecia, Miss Estados Unidos y Miss Venezuela. Las 8 semifinalistas se presentaron nuevamente en trajes de baño y el jurado debía emitir su votación final, escogiendo solo seis de las ocho y colocando la posición final para cada una de ellas. Nuevamente Morley utilizó el Voto por Mayoría.

                El resultado final fue el siguiente: En el sexto lugar y ganadora de £25, quedó Miss Francia, Gisele Thierry de 21 años, de París. El quinto lugar correspondió a Miss Suecia, Anita Åstrand, de 21 años, de la ciudad de Alingsas y quien obtuvo un premio de £50. La cuarta posición fue para Miss Cuba, Gilda Marín, una maestra y presentadora de televisión de 26 años de la Habana, ganando £60 como premio.

                En tercer lugar clasificó Miss Grecia, Tzoulia (Julia) Georgia Coumoundourou de 18 años, de la isla Ikaria, con un cheque por 75 libras esterlinas. El segundo lugar lo obtuvo Miss Estados Unidos, Margaret Anne Haywood una rubia de ojos verdes de 20 años de Jonesboro, Arkansas, con £100 de premio; curiosamente y por dos años consecutivos, la representante norteamericana clasificaba como Primera Finalista!. La bella norteamericana declaró a los medios que se sentía feliz y satisfecha por el lugar ocupado en el concurso y que en sus planes inmediatos estaba pasar unos días en París y Roma antes de regresar a los Estados Unidos.

                La ganadora del título y la corona de Miss Mundo 1955, fue la venezolana Carmen Susana Duijm Zubillaga, mejor conocida como Susana Duijm, siendo la primera latinoamericana en ganar este prestigioso título. Caraqueña de 19 años de edad, de larga cabellera negra, ojos pardos, medidas 86-53-86 y una estatura de 1.74 metros, Susana era una de las concursantes más altas en esta edición del certamen. Recibió la corona de manos de la actriz británica Eunice Gayson y obtuvo además, su capa real, un cheque por 500 libras esterlinas (unos 1400 dólares de la época), una copa de plata cortesía del Sunday Dispatch, un enorme ramo de flores y su auto descapotable rojo valorado en Mil libras esterlinas, así como también un viaje de dos semanas para dos personas a París, Francia, con todos los gastos pagos, ofrecido por el Comité Francés de la Elegancia. Al momento de ser anunciada como ganadora le entró un ataque de risa, de los nervios y por lo inesperado de su triunfo. Dijo a la prensa que su sueño era convertirse en una modelo famosa y que mientras el jurado deliberaba, esos habían sido los peores 10 minutos de su vida. Al ser entrevistada tras su triunfo, Susana, como siempre inocentemente sincera, dijo a los medios de comunicación que agradecía profundamente todo el apoyo que le había dado el periódico Daily Sketch, ignorando al diario Sunday Dispatch que era el patrocinante principal del evento y principal rival del mencionado periódico. Al día siguiente, por supuesto, el Daily Sketch tituló en primera plana “Ganó nuestra muchacha”.

                Mientras tanto, en Venezuela, Radio Caracas interrumpió su programación para anunciar el triunfo de la hermosa Susana. El presidente de turno, el General Marcos Pérez Jiménez le envió a Londres un telegrama de felicitación.

                Susana contó una anécdota graciosa: “De verdad pensé que la que iba a ganar era Miss Estados Unidos, porque había llegado con todo su séquito de maquilladores, asistentes, representante. Yo y las demás latinas éramos las únicas ‘pelabolas’”. 

                Casi todas las concursantes quedaron satisfechas con el resultado, a pesar de que pensaban que Miss Francia merecía una mejor posición. De hecho, Miss Francia fue la única que lloró tras su derrota declarando a los medios que “Esto es ridículo, ella es no es la ganadora, es injusto”. Otra que no estuvo conforme fue Miss Montecarlo quien, al día siguiente en el aeropuerto, declaró que se sentía robada y que la venezolana era “demasiado flaca”.

“QUIERO ECHARME EN UN CHINCHORRO”.-

                Al día siguiente de su triunfo, la flamante Miss Mundo posó en Lex Garages, la distribuidora de autos que patrocinó el concurso, montada sobre el carro que se ganó, el auto deportivo descapotable modelo TR-2, pero a ella le gustaba más el modelo TR-3 y los patrocinantes se lo cambiaron y le enviaron el automóvil a Venezuela por barco. Al otro día viajó a París acompañada de su mejor amiga en el concurso, la hondureña Pastora Pagán, de 18 años, de San Pedro Sula. Se hospedó en el Hotel Napoleón, a escasos pasos del Arco del Triunfo y allí recibió a los periodistas del diario caraqueño El Nacional. El frío otoño parisiense no la perdonó y se encontraba resfriada. Al reportero le dijo que había despachado a los periodistas, fotógrafos, modistos y peluqueros pues se sentía un poco mal y deseaba descansar. “Estoy agotada, chico, estoy hasta aquí de periodistas, de fotógrafos y de cocteles” y al decir hasta aquí se llevó el dedo índice hasta la frente, en el límite justo donde ya comienza a brillar su famosa cabellera negra. Declaró además que no solo le gustaban los espaguetis con caraotas sino que le gustaba comerlo todo revuelto!. Ante la pregunta de que si había aceptado la oferta de un curso de modelaje con Jacques Fath, Susana contestó “Mira, lo que yo quiero es volver a casa. Irme bien lejos a un pueblecito donde no oiga nada de concursos y echarme ahí en un chinchorro”.

                En París, Susana fue de compras, hizo innumerables sesiones fotográficas, asistió a la exposición de modas de Jacques Fath y a numerosas recepciones, entre ellas, una en el Consulado de Venezuela y una cena en la residencia del Embajador venezolano en Francia, Sr. Enrique Gil Fortoul. Una famosa joyería le obsequió un pequeño tulipán de oro. Un día se escapó al cine con su amiga hondureña siendo sorprendida por periodistas a la salida del cine. Susana declaró que, para ella, lo de ser Miss Mundo “no tiene mayor importancia, yo soy la misma de siempre, por si acaso…”.

                En una oportunidad debía hacer un desfile para Jacques Fath y cuando llegó al camerino y vio su vestido, no quiso ponérselo porque no le había gustado, así que tomó su cartera y se retiró, dejando al famoso modisto con los crespos hechos. A raíz de este incidente, la revista “Paris Match” le dio el sobrenombre de “Carmen la salvaje”.

                Susana regresó por fin a su querida y extrañada Venezuela el día martes 1ero de Noviembre de 1955, siendo recibida apoteósicamente por unas seis mil personas euforicamente arrebatadas por su triunfo en el aeropuerto internacional de Maiquetía.

REINA PEPEADA.-

                La historia de la Reina “Pepeada”, nos traslada a su humilde origen de manos de una matrona venezolana: María de los Santos Álvarez y sus hijos quienes crean una cadena de restaurantes de comida criolla llamado “Centros Criollos de Nutrición de los Hermanos Álvarez”. En 1955 después que Susana Duijm se coronara como Miss Mundo, los Hermanos Álvarez decidieron honrar su particular belleza con un relleno de arepa el cual llamaron “Reina Pepiada” en su honor. Lo demás es historia, desde entonces, muchas teorías se han formulado en torno a la arepa criolla tipo Reina Pepiada; pero todos sabemos que Susana Duijm es y será por siempre, nuestra única Reina Pepeada.

BIOGRAFÍA.-

                Carmen Susana nació en El Paraíso, Caracas, el 11 de Agosto de 1936. Su madre, Carmen Zubillaga, era oriunda de Aragua de Barcelona y su padre, Abraham Duijm, era un inmigrante judío de Suriname. Vivía en Colinas de Bello Monte en Caracas. Fue coronada Miss Venezuela el 9 de Julio de 1955 tras ser convencida de entrar al concurso al ser descubierta en una parada de autobuses en Chacaíto. Representó a Venezuela en el Miss Universo, logrando ubicarse como semifinalista, siendo la primera clasificación de una venezolana en este concurso. Obtuvo la corona de Miss Mundo el 20 de Octubre de 1955 en Londres, convirtiéndose en la primera latinoamericana en obtener el título. Fue la primera venezolana que figuró en la portada de la revista francesa “Paris Match”, el 5 de noviembre de 1955, que incluía un reportaje extenso acerca de ella durante su paso por París después de haber ganado el Miss Mundo de ese año. Sirvió de modelo para el famoso diseñador Oleg Cassini y fue peinada por Alexander, el más reconocido estilista de la época.

                Finalmente regresó a Caracas el 1ero. de Noviembre de 1955. Posteriormente fue recibida en Valencia, San Cristóbal y Maracaibo, entre otras ciudades. “Nunca olvidaré cómo me recibieron en Maracaibo después que gané el Miss Mundo ¡Fue espectacular! Recorrí las calles en caravana y hasta me llevaron a la cárcel de Sabaneta porque los presos también me querían conocer. Me hicieron canciones, de todo, así que yo lloré como una loca”, recordaba Susana. Se corrió el rumor de que el General Marcos Pérez Jiménez le había regalado una casa en Las Palmas, Caracas, tras su triunfo como Miss Mundo, pero la propia Susana lo desmintió. La confusión venía de que en esa lujosa urbanización se había construido una quinta en esa época y que como el tanque de agua era redondo y tenía dibujado un mundo, la gente comenzó a hacer circular ese rumor.

                Trabajó como modelo en Nueva York y París y, posteriormente, hizo carrera como actriz en México. Trabajó también como actriz de cine y teatro en España e Italia. Luego fue actriz de telenovelas y animadora de televisión en Venezuela. Sentimentalmente se le relacionó con el actor estadounidense George Hamilton, pero se casó con el publicista argentino Martín Cerruti de quien se divorció tras siete años y tres hijos: Carolina del Valle, Marianela y José Martín. Carolina participó en el Miss Venezuela 1983 representando al estado Apure, representando a su país en el Miss Mundo ese mismo año. Susana asistió como invitada especial a la celebración de los 25 años del Miss Mundo en Londres en 1975. En 1979 todos la recuerdan cuando ella gritó en la transmisión de Venevisión “ganó Venezuelaaaa” cuando era coronada Maritza Sayalero como la primera Miss Universo venezolana. El 15 de septiembre de 2005 la organización Miss Venezuela le rindió homenaje a los cincuenta años de haberse convertido en Miss Mundo. Trabajó por muchos años como relacionista público de la tienda por departamentos Rattan en la Isla de Margarita. Vivió hasta sus últimos días con su hermana Giocconda en una casa cerca de La Asunción, que lleva por nombre “1955”. En la vecina Porlamar mantuvo un programa de radio por 20 años por la estación 98.1 FM titulado “De tono a tono con Susana”. Perdió la copa de plata que ganó como  Miss Mundo en un asalto que tuvo lugar en su casa poco tiempo antes de fallecer.

                En Junio del 2016, a sus 79 años, sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) afección que la sorprendió mientras dormía y que la dejó en estado crítico. Falleció el 18 de junio de 2016 en la Clínica la Fe de Porlamar en la Isla de Margarita. Fue enterrada en el Camposanto de esa población el 19 de Junio. Siempre te recordaremos querida Susana!!

GALERÍA FOTOGRÁFICA

Gracias a Donald West, Daryl Schabinger, Tony Hidalgo, Humberto Acevedo, Angel Toro y Angel Alvarez

Advertisement

2 responses to “Miss Mundo 1955”

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: